Artículo. Neuroquímica del pelmazo

Se ha puesto de moda que los  psicólogos hablen de neurotransmisores para explicar conductas, y se crean que dicen algo… así los adictos tienen problemas con la dopamina, o puede ser que la dopamina sea la hormona de la felicidad, o  también que sea la culpable de  la infidelidad masculina… todo depende del meme que hayan leído en el grupo de Facebook  que se llama “psicólogos de “x” ciudad” pero que debería titularse “leer un libro es mucho más difícil y aburrido que perder la tarde en las redes”.

Supongamos que usted va al mecánico porque su auto hace un ruido horrible y al mirar por el espejo retrovisor ve chispas en la parte trasera del vehículo.  Un buen mecánico ante semejante descripción le dirá, sin siquiera mirar mucho, que se le soltó el caño de escape y que usted lo lleva colgando… pero solo para estar seguros, mirará debajo del auto y, quizás encuentre, que estaba equivocado y que simplemente lleva colgando un trozo de metal que recogió accidentalmente cuando pasó sobre ese montón de escombros que el intendente olvidó mandar a recoger de la via pública..

Lo que seguramente ningún mecánico haría es explicarle que las chispas se deben a que los metales cuando son sometidos a fuerte fricción contra una superficie dura se calientan al punto de la incandescencia y desprenden partículas brillantes, a las que llamamos vulgarmente “chispas” y que, del mismo modo, en el proceso se producen fuertes vibraciones del metal que generan ondas en el aire a las que llamamos “ruido”. Si lo hiciera usted seguramente lo miraría y le diría que no se haga el vivo, que, si quisiera una clase de física elemental, volvería a tercer año del bachillerato.

Podemos afirmar que referirnos a neurotransmisores es útil cuando la química es el nivel explicativo más válido en un caso determinado. Pensemos que la ciencia siempre posee múltiples niveles para analizar un fenómeno y que el buen científico no es el que usa la lupa más potente sino el que adopta la perspectiva correcta (sino tendríamos que reducir todo al nivel subatómico, lo cual no parece muy sensato).

Veamos ejemplos de niveles explicativos válidos según la presentación del motivo de consulta de un mismo síntoma:

1.Nivel genético

El paciente siempre ha tenido un estado de ánimo depresivo desde la adolescencia, su madre es depresiva también y su abuela materna se suicidó antes de que naciera, aparentemente en un episodio mixto.

2. Nivel químico

El paciente siente un ánimo decaído desde hace 15 días, casualmente esa fecha coincide con el momento en que ha dejado de consumir un calmante esteroide que tomó durante un mes a causa de fuertes dolores de espalda.

3. Nivel neuroanatómico

Un paciente neurológico que presenta una epilepsia en el área temporal izquierda como consecuencia de un tumor. Pide turno con un psicoterapeuta porque se siente muy deprimido.

4. Nivel ambiental

El paciente presenta un ánimo decaído desde que, al llegar a su casa, se encontró con una nota de su pareja diciéndole que se había ido para siempre y que, ya que estaba, se había llevado a modo de indemnización esos ahorritos que estaban juntando para el viaje a Europa.

En cualquiera de los 4 ejemplos se juegan los 4 niveles… si el señor del último caso estuviera bajo el efecto de una buena dosis de heroína (nivel químico) posiblemente no se sentiría muy afectado por la noticia (ni por ninguna otra cosa, realmente).

También obviamente, el nivel neuroanatómico y el químico están completamente entrelazados: las vías serotoninérgicas más vinculadas con la depresión son  las temporales y la epilepsia altera en el caso 3 el estado de ánimo porque genera cambios en la neurotransmisión, lo que hace que las neuronas disparen de forma desorganizada.

La química en el cerebro no solo es compleja, sino que es polifuncional, la noradrenalina está fuertemente vinculada con la percepción y la atención sostenida, pero también con el miedo (la amígdala es fuertemente noradrenérgica), la memoria, la regulación de temperatura, etc. La dopamina es “la hormona de la adicción” porque es un “clicbait” mucho mejor que decir que es la hormona de los movimientos involuntarios, y asi…

Hasta la oxitocina, que se puso muy de moda hace unos años y que es bastante específica como modulador de la actividad social,  puede generar según el contexto mayores conductas sexuales, mejores vínculos de apego madre- hijo, más propensión a ser caritativo o mayores prejuicios xenófobos.

Otro aspecto importante es que una emoción no es “causada” nunca por un químico. Eso sería tan ilógico como decir que los palos de metal son causados por las chispas En un área tan poco determinista como la salud mental, una de las pocas cosas en las que estamos todos de acuerdo desde hace más o menos 200 años es que las emociones tienen estímulos y respuestas y que el orden de los factores no es indiferente.  Los teóricos de las emociones discuten si la cadena es: estimulo- reacción química – respuesta; estimulo – evaluación – reacción – química – respuesta e incluso algún trasnochado (más por llamar la atención que otra cosa) aventura que puede ser que la evaluación venga antes que el estímulo, pero nadie  (¡nadie!) dice que la reacción química causó la emoción, simplemente porque no pasa así. Está probado que el estímulo configura la respuesta emocional y que la química como mucho exacerba o modula:  si yo le inyecto adrenalina a una persona y le muestro una imagen desagradable sentirá temor, si le muestro una imagen sexual, excitación y si le muestro una foto de un chocolate, sentirá algo  así como un “antojo”.  

¿Cuál es la utilidad de conocer el rol de los químicos en la conducta humana? Mucha, sobre todo porque desde que llegamos a las cavernas que nos la pasamos tratando de alterar nuestra consciencia con químicos: buscamos plantas para fumar o hacer infusiones, fermentamos cereales y frutas y, desde hace 100 años, inventamos fármacos. Saber la diferencia entre un efecto de discontinuación de la venlafaxina y una recaída de un cuadro depresivo, es importante, sobre todo si uno dice que es psicoterapeuta.    

¿Sirve para algo decir que cuando un vínculo terapéutico se afianza, eso implica que seguramente los niveles de oxitocina están más altos o que si un paciente acaba de tener un ataque de pánico, tiene más cortisol en sangre que antes? También: sirve para demostrar que uno es un pelmazo.

Publicado por Mariano Scandar

Licenciado y Doctor en psicología, en ambos casos con diploma de honor. Posee un master en neuropsicología infantil y neuroeducación. A nivel docente se desempeña como titular de la cátedra de neuropsicología de la UAI, donde también dirige las diplomaturas de evaluación neuropsicológica en niños y adolescentes y de estimulación y habilitación cognitiva infantojuvenil. Además es docente de la cátedra de evaluación psicológica de la U.Favaloro y está a cargo de diversos cursos de formación en colegios de psicólogos e instituciones sin fines de lucro. Ha publicado diversos artículos científicos, libros y capítulos sobre psicoterapia, neuropsicología y psicología cognitiva básica, áreas en las que participa a nivel de investigación.

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